
En muchas casas, la comodidad en invierno viene con un inconveniente: en cuanto se aumenta la temperatura, el aire se vuelve extremadamente seco. La piel se reseca, la garganta se irrita y los muebles de madera también sufren las consecuencias. Por lo tanto, la verdadera pregunta no es solo cómo calentarse, sino cómo hacerlo sin dañar la humedad del aire en el interior de la casa.
¿Qué está pasando realmente? Una chimenea eléctrica utiliza calor radiante, en lugar de aire caliente forzado. En su interior hay un elemento de fibra de carbono o cuarzo que convierte la electricidad en calor dirigido, similar al sol, en lugar de un soplador de aire. Este sistema calienta directamente a las personas, los suelos y los muebles, en lugar de calentar primero el aire. El resultado es una sensación de comodidad rápida, sin esa sensación de aire frío que quita la humedad de todas las superficies.
Combinamos ese elemento infrarrojo con un termostato y un reflector que reduce el brillo, para que el calor se mantenga constante y dirigido hacia donde deseemos. En una instalación doméstica estándar de 120 V, podemos controlar el calor exactamente donde lo necesitemos: en la sala de estar, el dormitorio o en un porche cubierto, cuando sea necesario.
Por qué esto es importante para la humedad en el interior La humedad en el interior es algo delicado. Los calentadores convencionales que emiten aire caliente aceleran la evaporación, lo que hace que el aire vuelva a sentirse frío una vez que la humedad desaparece. Con el calor radiante, el aire permanece más estable, mientras que los objetos sólidos en la habitación retienen el calor. Así, uno se siente más cómodo rápidamente, y la habitación no se convierte en un lugar demasiado seco.
Esa diferencia se nota cuando se lee junto a la chimenea, se mira la televisión o se recibe a familiares por la noche. Se obtiene la comodidad de tener una chimenea, sin la sequedad que interrumpe el sueño e irrita los ojos.
Detalles prácticos que no se pueden ignorar La ubicación es importante. El calor radiante funciona mejor cuando la chimenea está orientada hacia áreas de descanso abiertas, sin que esté bloqueada por sofás o cortinas. Además, aunque el calentamiento por infrarrojos mantiene mejor la humedad que muchos otros sistemas de aire caliente, en casas muy secas aún puede ser necesario usar un pequeño humidificador durante los períodos fríos prolongados.
Para una chimenea eléctrica, asegúrese de dejar espacios libres alrededor de ella, y conéctela a un circuito dedicado si es posible. De esta manera, el calor permanecerá constante y la habitación seguirá teniendo una humedad adecuada.